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El papel de la inmunidad innata en la Dermatitis Atópica

  

Elena González-Guerra
Doctora en Dermatología
Médico Adjunto del Servicio de Dermatología del Hospital Infanta Cristina.
Directora Médica de la Clinica Médico-estética Silena da Rocha. Madrid
Redactora jefe de la revista Más Dermatología www.masdermatologia.com

 



Aurora Guerra
Profesora Titular de Dermatología de la Universidad Complutense
 Jefa de Sección de Dermatología del Hospital Universitario 12 de octubre. Madrid. www.auroraguerra.com

Comentario del artículo:

Innate Immunity in Atopic Dermatitis

Wollenberg A, Räwer HC, Schauber J.
Clin Rev Allergy Immunol. 2010 Dec 22.


Abstract
Atopic dermatitis (AD) is a clinically defined, highly pruritic, chronic inflammatory skin disease. In AD patients, the combination of a genetic predisposition for skin barrier dysfunction and dysfunctional innate and adaptive immune responses leads to a higher frequency of bacterial and viral skin infections. The innate immune system quickly mobilizes an unspecific, standardized first-line defense against different pathogens. Defects in this system lead to barrier dysfunction which results in increased protein allergen penetration through the epidermis and predisposes to secondary skin infections. Two loss-of-function mutations in the epidermal filaggrin gene are associated with AD. Also, inducible endogenous antibiotics such as the antimicrobial peptides cathelicidin and the beta-defensins may show defective function in lesional AD skin. Eczema herpeticum is a disseminated viral infection almost exclusively diagnosed in AD patients, which is based on unmasking of the viral entry receptor nectin-1, lack of cathelicidin production by keratinocytes, and depletion of Type I IFN-producing plasmacytoid dendritic cells from AD skin. Future therapeutic approaches to AD may include enhancement of impaired innate in addition to downregulation of dysfunctional adaptive immunity.

Comentario
La dermatitis atópica (DA) es una enfermedad crónica inflamatoria de la piel altamente pruriginosa.
En los pacientes con DA, existe una combinación de predisposición genética para la disfunción de la barrera cutánea, con una respuesta inmune innata y adaptativa alterada (disfuncional). Estos hechos conllevan a la aparición, con mucha frecuencia, de infecciones bacterianas y víricas de la piel.

El sistema inmune innato
Está formado por:
- Barreras anatómicas o defensa mecánica (epitelios, movimientos ciliares y peristálticos, secreciones como saliva, lágrimas y moco)
- Barreras humorales que dan lugar a la inflamación defensiva caracterizada por edema y reclutamiento de células fagocíticas (sistema del complemento, sistema de coagulación, lactoferrina y transferrina, lisozima, fosfolipasas, interferones e interleuquina 1)
- Barreras celulares que constituyen la principal línea de defensa en el sistema inmune no específico (neutrófilos, macrófagos, células asesinas naturales (NK), células asesinas activadas por linfocinas (LAK) y eosinófilos).
El sistema inmune innato moviliza rápidamente una primera línea de defensa inespecífica y estandarizada contra los diferentes agentes patógenos, que en la DA está alterada genéticamente.

Predisposición genética a la alteración de la barrera cutánea
La DA está asociada a 2 mutaciones del gen de la Filagrina epidérmica que dan lugar a la pérdida de su función (R510X y 2282del4) en los genes que codifican a esta proteína (entre un 7-10% de la población caucásica porta a menos una de estas mutaciones)

La filagrina
Es una proteína intracelular que se genera durante el proceso de cornificación a partir de su precursor  profilagrina (pro-Fg), un polipéptido de 500 kDa altamente fosforilado, rico en histidina y que se almacena en los gránulos de queratohialina.
 La profilagrina es funcionalmente inactiva hasta que se procesa proteolíticamente a filagrina durante su transición de la capa granulosa a los corneocitos.
La filagrina inicialmente agrega los  filamentos de queratina en fibrillas de queratina (de ahí su nombre, filaggrin: filament aggregation  protein), y su proteólisis durante la descamación origina ácidos grasos aminados: ácido transurocánico y pirrolidón carboxílico. Estos metabolitos actúan como osmolitos, atrayendo agua a los corneocitos y aportando así a su hidratación.
Dicho de otro modo, la filagrina es una proteína epidérmica que une los filamentos intermedios de la queratina y promueve la formación de puentes disulfuros entre ellos durante la diferenciación terminal de la epidermis de los mamíferos. Por último, en el estrato córneo superior, la filagrina se degrada en aminoácidos libres, los cuales mantienen la hidratación epidérmica.

Antibióticos endógenos
En la función inmune innata, a los fallos en la filagrina hay que añadir fallos en la función de los antibióticos endógenos en las pieles con DA. Dentro de estos antibióticos endógenos existen los péptidos antimicrobianos catelicidina y las beta-defensinas. La catelicidina se encuentra en los lisosomas, macrófagos y polimorfonucleares.
Además de su función como antibióticos endógenos son también moléculas que participan en procesos de señalización coordinando la función vascular a nivel local, la migración leucocitaria y respuestas relacionadas con la curación de heridas. Por su parte, las beta-defensinas están implicadas en los fenómenos de resistencia de las superficies epiteliales frente a la colonización microbiana.

Las infecciones
El eccema herpeticum es una de las infecciones virales favorecidas en la DA. Es diseminada y casi exclusiva de los pacientes con DA, favorecida por la alteración del receptor de la entrada del virus Nectin-1, la falta de producción catelicidina por los queratinocitos, y el agotamiento del IFN-plasmocitoide tipo 1 de las células dendríticas de la piel con DA.

Tratamiento futuro
Las aproximaciones terapéuticas futuras para la DA pueden pasar por la mejora de la disfunción de la inmunidad innata, además de por una regulación a la baja de la inmunidad adaptativa disfuncional.

Resumen
En los pacientes con DA, que hay una disfunción de la barrera cutánea de base genética y una respuesta inmune innata y adaptativa alterada que facilitan la aparición infecciones bacterianas y víricas de la piel.
Los defectos en este sistema inmune dan lugar a una disfunción de barrera de la cual resulta un aumento en la penetración de las proteínas alergénicas a través de la epidermis que predisponen a la aparición de infecciones cutáneas secundarias. Por ello, en ocasiones, las infecciones virales en los pacientes con DA pueden diseminarse dando lugar al eccema herpeticum. El futuro del tratamiento debería centrase en mejorar los fallos detectados en el sistema inmune innato a lo que habría que añadir una mejora de la defensa adaptativa. 

  

El eccema en las flexuras es una
de las características diagnósticas
de la dermatitis atópica.

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